Arranca el sueño

Ya estamos en Ezeiza. Sentados y algo aburridos, faltando aún 12 horas de vuelo. Cerca de nosotros y con fuertes críticas al Gobierno, un grupo de parejas discuten lo que van a comer en Cancún. De un lado... los que se van a disfrutar del calor mexicano. En la otra vereda, los que nos vamos a cagar de frío al invierno europeo. Mientras escribo desde el celular, con Nico tratamos de decidir qué música le vamos a meter al vestuario. Hay fuertes diferencias. Algunas irreconciliables. Desde Madrid, Fran nos manda mensajes. Todavía no caigo. Esto que arrancó como un delirio, ahora es una hermosa realidad.

Llegamos a las 14.30 de Madrid (diferencia de cuatro horas con Buenos Aires). Mañana tenemos libre. Vamos aprovechar para acomodarnos y aprender un poco de los movimientos madrileños . Recuperarnos del viaje y descansar es clave. Ya estamos convocados para el entrenamiento del lunes. Desde la casa de Fran hasta el centro de entrenamiento, en la zona del aeropuerto de Barajas, tenemos un viaje en subte y colectivo. Treinta y cinco minutos aproximadamente. Todos los días.

Acaban de llamar para embarcar. Nos escribimos desde el viejo continente. Esto recién empieza.


1 comentario:

moniscout dijo...

MUCHA MERDE JUANI,DIOS TE PROTEJA Y TE ILUMINE!!!ESPERAMOS TUS TUITES Y POST DESDE ESPAÑA Y TE ESPERAMOS A VOS!!